Rey Sapo – Kite & Surf Club

5 Etapas en el Aprendizaje del Kitesurf

Cada año aumenta la cantidad de personas que deciden aprender a hacer kitesurf. Cada vez son más quienes se deciden a hacerlo, pero para aprender es necesario pasar por varias etapas:

1. ENTUSIASMO: Se caracteriza por un estado de exaltación inicial y fanatismo que se resume en: “el kite es lo mejor que hay!”

2. DECAÍDA O ABANDONO: Esta etapa depende mucho de las dificultades de la persona para aprender, del profesor que le enseña pero sobre todo del viento. Uno se da cuenta que no puede controlarlo y que no siempre coincide con las necesidades de uno por lo que se reacciona con una decepción generalizada del deporte que puede conducir al abandono: “esto no es para mi”; también puede generar bronca e impotencia: “Siempre que puedo hacer no soplaaaaa” o se llena de paciencia y se espera el momento oportuno: la persona se decide a continuar con el kite y a sortear los obstáculos que se interpongan con el objetivo “no me van a ganar las circunstancias, voy a aprender sea como sea”.

3. INSISTENCIA Y OBSTINACIÓN: Los que consiguen superar la etapa anterior comienzan a sentir que aprenderlo no es imposible! En un instante se dan cuenta que sí, que hay viento y pueden navegar! Desesperados se lanzan al agua en las condiciones que sea, mucho viento – poco viento no importan, condiciones del arroyo o del mar tampoco. Desaforados se meten y divierten. Momento de mucha adrenalina y diversión!!! Para cuando se dan cuenta no pueden volver a la costa, no hacen pie, se derivaron, murió el viento y demás. Nada de esto importa, el sentimiento de que uno encontró lo mejor que le podía pasar en la vida es certero y prima en toda la experiencia! Se las rebusca y vuelve a medianoche, mojado, con frío pero feliz! Lo que da lugar a la siguiente fase: “La vida es el Kite”.

4. PERDICIÓN: “La vida es el kite”. Momento en que no existe otra cosa que hacer Kitesurf. El día depende de si sopla o no, todo lo demás se desdibuja apenas comienzan los 9-10 nudos que marcan la esperanza de que sople. Así, de diversas formas y dependiendo de la creatividad de cada uno, se elaboran los mas extraños artilugios que permitan escapar de las obligaciones e ir (durante horas) a esperar el viento, navegar y comentar la navegada o la espera. Por supuesto que esto no deja de traer consecuencias como discusiones de pareja: “Cómo no te diste cuenta que se te hacia 4 horas tarde???”; o problemas laborales: “Si estuvo tan enfermo, cómo es que esta bronceado y con las marcas de los lentes de sol???”. Mientras tanto, contando e inventando las historias más increíbles el objetivo se cumple, se zafa de la situación y se van pensando excusas para el próximo día ventoso!!

Hay quienes comentan que luego vendría la fase:

5. ACEPTACIÓN: La vida no sería el Kitesurf, también hay cosas importantes y gratificantes además de navegar. Aquí, el Kitesurf pasaría a ocupar un lugar de deporte y entretenimiento.

Esta última, es una fase hipotética que no ha podido ser corroborada hasta la actualidad, no obstante continúa siendo la esperanza de una gran cantidad de familias-parejas-amigos que añoran recuperar aquella persona que existía… antes del Kitesurf.

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